Soy Laura y en muy poco tiempo cumpliré 36 años. La mayor parte de mi vida me he hecho preguntas existencialistas, he rumiado ideas —unas que me hacen soñar y otras un tanto insípidas que solo alimentan mi ansiedad—. Pero hoy me da vueltas algo distinto: aunque me siento vital y madura, no dejo de pensar que estoy en una de mis últimas etapas reproductivas como mujer, que mi cuerpo indudablemente se está preparando para transitar hacia la última y quizás más temida etapa: la menopausia (música lúgubre de fondo). Y entonces llegan las preguntas.
Preguntas que me hacen reflexionar: ¿es esta mi última oportunidad real de tener un bebé, si es que algún día quiero ser mamá? Hoy agradezco mi menstruación. Antes la veía como una molesta visita mensual cargada de cólicos y malestar, pero nunca había sentido tan palpable la posibilidad de que deje de llegar mes a mes. Y quizás ahora es cuando más la resignifico: como una hermosa forma en que mi cuerpo me dice que estamos bien, saludables; que esta visita me recuerda lo mujer, lo poderosa, lo salvaje, mi linaje y todo lo que ocurrió generación tras generación entre las mujeres de mi familia para que yo hoy esté aquí.
Viviendo, sintiendo, experimentando…
Inevitablemente, mi cuerpo está cambiando. Lo veo cuando me miro al espejo. Y tú dirás: “Laura, todos los días cambiamos”. Es cierto, pero hay cambios que se notan más que otros. Aunque pases por el quirófano para ponerte, quitarte o simplemente ocultar lo que deja el paso del tiempo, pero los cambios hormonales no se disimulan tan fácilmente.
Estos últimos ciclos menstruales han sido realmente dolorosos, más incluso de lo que recuerdo en los últimos años. Siempre me ha tomado por sorpresa la llegada de mi menstruación, pero ahora… ahora es diferente. Mis síntomas premenstruales son más evidentes. No recuerdo si siempre fue así, o si antes estaba tan desconectada de mi cuerpo por el día a día que ignoraba las señales de mi cuerpo, o es la conciencia de mi edad.
Todas estas preguntas me han llevado a querer entender más sobre la conexión que todas tenemos con nuestra energía sexual y cómo se relaciona con las diferentes etapas que transitamos como mujeres a lo largo de nuestra vida.
Pero ¿qué es eso de la perimenopausia o premenopausia? ¿Por qué nadie me habló de esto antes? ¿Por qué no se habla más? Mi conclusión: No se habla de ello , porque se desconoce el significado y lo que representa. A la gran mayoría de mujeres y hombres a los que le pregunte sí sabían o habían escuchado algo sobre la ”Perimenopausia” su negativa me hizo reflexionar aún más.
Un poco de claridad sobre los términos: La perimenopausia y la premenopausia suelen referirse a lo mismo: la etapa de transición hacia la menopausia, cuando los niveles hormonales (sobre todo estrógeno y progesterona) empiezan a fluctuar, los ciclos se vuelven irregulares y aparecen síntomas como los que estoy sintiendo. A veces, «premenopausia» se usa de forma más informal para hablar de toda la etapa fértil antes de que comiencen estos cambios significativos, pero en términos médicos, lo más preciso y común es «perimenopausia» para esta fase de transición. En promedio, la perimenopausia inicia alrededor de los 45-47 años (aunque puede empezar en los 40s o incluso en los 30s por factores genéticos), y dura entre 4 y 8 años en la mayoría de las mujeres.
Si estás notando cambios similares —ciclos irregulares, SPM (Síndrome PreMenstrual) más intenso, fatiga, cambios de humor o cualquier cosa que te preocupe—, te invito a tomar cartas en el asunto, comienza a suplementarte mejor, presta atención a tus hábitos y consulta a tu ginecóloga. No es para alarmarse, sino para confirmar qué está pasando, descartar otras causas (como problemas de tiroides o estrés crónico) y recibir orientación. Saberlo con certeza ayuda a tomar decisiones conscientes y a manejar los síntomas de la mejor manera.
Pues bien, a mis 36 años le doy oficialmente la bienvenida a esta etapa. Al parecer, la menopausia me esta respirando en la nuca ( eso si no se me adelanta, mencioné que a mi mamá le llegó la menopausia a sus 30 años? Menopausia precoz, otro tema del que muy poco se habla).
Por lo pronto, quiero que muchas mujeres sepan de esta etapa, que la disfruten y que tomen decisiones conscientes, ya que de cómo la vivamos depende en gran parte cómo transitaremos la menopausia: el descontrol hormonal, los sofocos, la niebla mental, el estreñimiento, la depresión y demás síntomas asociados a la etapa.
Es por esto que me uní a esta movimiento…SerFem, Decidí Ser Femenina, Ser mujer, Ser consciente de mi, Ser … Vivir… y disfrutar cada una de mis etapas como mujer, estar informada y ser red y soporte para otras mujeres.
Dato curioso: la menopausia se diagnostica después de 1 año sin menstruación… pero ¿qué pasó antes? La menopausia no llega de la noche a la mañana. Por eso es tan importante conectar con nuestra energía femenina y sexual.
Esperen más actualizaciones según mi experiencia en esta nueva etapa. Y si lees esto y te resuena, cuéntame en los comentarios: ¿has notado cambios? ¿Has hablado con tu ginecóloga? ¡Estoy aquí para escucharte y apoyarnos entre todas!
Att. Laura Mesa 🌸




